¿Te ha pasado
alguna vez que no encuentras las palabras adecuadas para explicar porqué te ha entusiasmado
algo? ¿Has sentido impotencia por no ser capaz de transmitir correctamente tus
sentimientos? Pues eso mismo me pasa a mí con 50 Sombras de Grey (FSOG por sus
siglas en inglés). Te pongo un poco en contexto.
Siendo sincera he
de decir que al principio, cuando todo el mundo y en todas partes se hablaba
del libro erótico del momento, el libro que se adentraba en las relaciones BSDM
y que básicamente te ponía a cien casi con cada página, pues bien, en aquellos
momentos, la verdad es que con la sinopsis que se hacía de la trilogía, no
tenía ninguna intención de leerla; a priori ese tipo de lectura no me gusta.
Pero de repente un día hablando con una prima que lo había leído me dijo,
léelo, conociéndote te va a encantar. Decidí entonces darle el beneficio de la
duda, lo leí y me encantó. La historia me atrapó de tal manera que tardé menos
de una semana en leer la trilogía completa, sí, más de mil quinientas páginas.



