El otro día no sé
dónde escuché a alguien decir “¿y qué ha hecho él que sea digno de admirar?”;
la verdad, no recuerdo a quién se referían, estoy seguro que a uno de estos
nuevos famosos que son los que colman todos los espacios televisivos y que por
desgracia son los espejos en los que muchos jóvenes se miran para trazar su
futuro.
Y en esos pensamientos andaba cuando me llegó
un whatsapp de una amiga preguntándome si quería ir a ver La Sal de la Tierra,
un documental en VOSE y yo, que soy muy intrépido pues ahí que me apunté. La
verdad es que no sabía muy bien lo que iba a ver, apenas un par de pinceladas
que me había comentado una amiga cuando le dije que iba a ir a verla y que se
limitaba simplemente a saber que estaba en varios idiomas; vale, me tocará leer
los subtítulos más de lo que tenía pensado pensé, pero seguí adelante.



