Ayer abrí la nevera y no tenía nada para la cena; sí,
así de triste pero sin duda una situación que a muchos os resultará familiar.
Miro el reloj y ¡menos mal! el centro comercial está todavía abierto. Así que a
él me dirigí. Yo llevaba una lista totalmente cerrada en mi cabeza sobre lo que
necesitaba pero, una vez más, al entrar en el hipermercado, ¿para qué ir
directamente a lo que buscas si puedes perder el tiempo divagando por los
distintos pasillos y encaprichándote de cosas que realmente no necesitas? Pues
eso, que me puse a echar un vistazo y entre pasillo y pasillo, llegué a una
zona habilitada para la oferta de la semana “Segunda unidad al 50%” y claro, ¿quién
pasa de largo la sección de ofertas? Yo está claro que no. Así que allá que fui
y de repente, al lado, había un stand con unos peluches diminutos de perros
guía, con su peto y todo y claro, me llamó la atención.



